Los operadores telefónicos virtuales ya están aquí. Ahora de lo que se trata es de echar un vistazo rápido a alguna de las nuevas ofertas. Por ejemplo, la de The Phone House, bajo la marca Happy Móvil.El azar quiso la otra tarde colocarme en el camino a casa nada menos que cuatro tiendas, cuatro, de la cadena The Phone House. En la primera, me hice con un ejemplar la “Guía del comprador”. En la segunda, me dediqué a mirar el escaparate. En la tercera, a preguntar si podían venderme un adaptador de auriculares Nokia –ya no sabría vivir sin entrar en todos los establecimientos de telefonía que se me ponen a tiro y pedir eso y una tarjeta Dual Sim, con la casi completa seguridad de que no tienen en ningún sitio-. Había decidido comprar una Sim Happy Móvil en la cuarta, pero entrar en la tienda y caer la persiana sobre mi cabeza fue la misma cosa. Otra vez será.Ignoro el detalle de la operación Happy Móvil, pero tengo la impresión de que a poco que la franquicia espabile, hay un importante sector de población a la que no le va a quedar más remedio que deshacerse de su vieja compañía tradicional y adquirir un número de teléfono de The Phone House. Por una razón de peso: el precio.Por fin los SMS son más baratos, como lo son también con Yoigo (que cobra 10 céntimos de euro), con Carrefour Móvil (13 céntimos). Happy Móvil cobra 12 céntimos, mientras que la tarifa de los tres grandes, Movistar, Vodafone y Orange es de 15 céntimos de euro salvo promociones o planes de descuento.Las llamadas entre clientes de Happy Móvil se facturan a 10 céntimos de euro, mientras que las nacionales, con independencia de la hora del día, se cobran a 15 céntimos el minuto. Pero lo verdaderamente sorprendente y atractivo de la oferta de The Phone House en lo que a llamadas se refiere es el precio de las internacionales. Las llamadas a casi todos los países europeos cuestan 20 céntimos el minuto, con facturación en bloques de 30 segundos a partir del primer minuto y 30 céntimos el establecimiento de llamada. Llamar a un móvil de Estados Unidos, Canadá o China sale por 5 céntimos el minuto. Inmigrantes y visitantes esporádicos a España serán buenos clientes de The Phone House. Algo me dice que los escandalosos precios del roaming internacional, lo que paga un extranjero a su compañía local cuando realiza llamadas desde nuestro país, tienen fecha de caducidad. Para ello, sólo falta que The Phone House venda tarjetas de inicio (las más baratas del mercado: 10 euros, con posibilidad de conseguir fácilmente 20 euros de saldo si se hace una recarga antes de los 45 días) no sólo en las tiendas sino a pie de viajero en aeropuertos, estaciones de autobús y ferrocarril...Algo avanzamos. La felicidad completa es posible. Bueno, lo será cuando desaparezca esa chorizada del “establecimiento de llamada”, ante la que los operadores no dicen ni mu, conscientes de que tiene los días contados. Pincho de tortilla y caña para toda la redacción de elSingular a que antes de 2048 no pagamos ese absurdo sobreprecio.